
El sector la considera “inconstitucional” y los arrendatarios, poco ambiciosa. La proposición de ley para limitar la compra de vivienda que empezó ayer a debatir el Parlament de Cataluña ha encontrado el rechazo tanto del sector promotor y empresarial como de los inquilinos, aunque por motivos diametralmente opuestos.
Mientras los primeros consideran que restringir el uso de los pisos podría ser “inconstitucional”, los segundos lamentan que la norma se queda corta y piden medidas más contundentes. La Cámara catalana aprobó ayer tramitar la iniciativa por la vía exprés y ahora se abre un periodo de enmiendas, a lo que habrá que añadir el dictamen del Consell de Garanties Estatutaries. El texto que se acabe votando finalmente puede, pues, cambiar, pero las espadas ya están en alto. Desde el sector apuntaron ayer que la participación de los inversores en el mercado se ha reducido en los últimos años. El último análisis del mercado de la vivienda de la Cátedra Tecnocasa – UPF indica que la compra de pisos para invertir ha pasado del 30% en el 2023 al 9,9% en el 2025, según sus datos internos –Tecnocasa trabaja principalmente con compradores particulares–. En todo caso, se trata del menor porcentaje desde el 2013. En cambio, prosigue el estudio, aumentan los propietarios que venden los pisos que tenían en alquiler.
FUENTE: LA VANGUARDIA