
Los cambios en el marco regulatorio de las hipotecas que está analizando el Banco de España van a suponer, de aplicarse en toda su extensión, una transformación de los créditos que hasta ahora se concedían para adquirir una vivienda.
Para Ricard Garriga, de Trioteca, «si sube la hipoteca, baja la facilidad de las familias para pedir un préstamo». Esa es una de las conclusiones que extrae de los posibles cambios que se anuncian, que irían en la línea de establecer nuevas restricciones a la concesión de este tipo de créditos en aras de la estabilidad financiera. Este experto recuerda que las condiciones de las hipotecas en España las sitúan como unas de las más competitivas que hay en todo el mercado de la UE. «Si nos pusiésemos a ese nivel –por el estándar europeo para este tipo de productos financieros–, los tipos de las hipotecas estarían más allá del 4%», anticipa, frente a los niveles actuales que, de media, se sitúan por debajo del 3% tanto en fijas como en variables.
Garriga calcula que si se incrementa un punto porcentual el tipo de interés que se aplica a la hipoteca, del 2 al 3%, por ejemplo, la cuota mensual que tienen que atender los usuarios subiría en alrededor de 100 euros al mes para un crédito de 200.000 euros, uno de los más habituales en el mercado inmobiliario. «Si a día de hoy es ya complejo comprar, sería un problema más grande, con usuarios más fastidiados y bancos más sanos»,zanja este experto anticipando la consecuencia de lo que pueda llegar.
El Banco de España confía en culminar los trabajos que está desarrollando para modificar la regulación de las hipotecas en algún momento después del verano.
FUENTE PERIODÍSTICA: ABC