
En la última década el metro cuadrado se ha encarecido en el mercado español un 81%, frente al 54% registrado de media en la zona euro. Una demanda de compra creciente junto a una oferta muy escasa explican este comportamiento.
El mercado inmobiliario español ha dado un giro en la última década. El precio de la vivienda ha pasado de marcar mínimos en 2015 a protagonizar una intensa escalada, que le ha llevado a encarecerse un 80,6% en los últimos diez años. Además, hay que destacar que las subidas se han acelerado en la recta final del periodo, con un alza del 8,5% en 2024 y del 12,7% en 2025. De esta forma, el metro cuadrado se ha encarecido en España con más intensidad que en la UE (61,9%) y en la zona euro (54,1%), según destaca un reciente informe de Pisos.com basado en datos de Eurostat. “El año 2025 ha consolidado la reactivación del mercado residencial. La demanda se mantiene sólida, incluso en un contexto financiero todavía exigente, lo que pone de manifiesto el carácter estructural del interés por la vivienda. Además, la evolución de los precios sigue condicionada por una oferta limitada, especialmente en los principales núcleos urbanos”, explica Ferran Font, director de Estudios de Pisos.com. En estos momentos, el Banco de España calcula un déficit acumulado de 700.000 viviendas y las cifras no dan señales de que esta situación vaya a revertirse. El ejercicio pasado se formaron 104.500 nuevos hogares y sólo se iniciaron 111.548 pisos. En este contexto, la accesibilidad continúa siendo uno de los principales retos. A juicio de Gonzalo Bernardos, profesor de Economía, “una de las grandes diferencias de España respecto al resto de Europa es el escaso volumen de compra de los jóvenes durante la década pasada. La precariedad laboral, los salarios bajos y el excesivo gasto corriente les impidió ahorrar y poder adquirir un piso a pesar de los precios asequibles”. A esto se suma que las políticas de los últimos años, como el control de precios o la ley antidesahucios, han generado inseguridad jurídica, la oferta de alquiler ha caído y ha llevado las rentas a máximos. Ante esta situación, “al caer el segmento del alquiler el mercado de compraventa se ha puesto al rojo vivo”, defiende Bernardos.
FUENTE: EXPANSIÓN